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HAMAL

Historia Analítica de los Medios Argentinos y Latinoamericanos

Cátedra: Alfredo Marino

Traducción entrevista inédita a Raymundo Gleyzer por Peter Schumann

ENTREVISTA INÉDITA

"Nuestro proyecto es la construcción de la Patria Socialista"
Peter Schumann: ¿Cuál es el cambio o el desarrollo del Cine de la Base desde el comienzo de nuestra primera entrevista en el mes de junio-julio?

Raymundo Gleyzer: Bueno, el cine de la Base creció mucho después de julio y porque a partir de la experiencia práctica de la proyección del film, se comenzó a aglutinar alrededor del grupo a un montón de gente que tenía las mismas ideas y las mismas inquietudes. O sea que el film Los Traidores fue el que cohesionó y fortaleció a este grupo. Ahora, podemos hablar que existen cuatro grupos Cine de la Base: en Buenos Aires, uno en La Plata, en Corrientes, Chaco, Córdoba...

Peter Schumann: ¿Dónde es esto? ¿Qué más?

Raymundo Gleyzer: Cuatro solamente en Buenos Aires....

Peter Schumann: Ahh...

Raymundo Gleyzer: Bahía Blanca, Trelew, Ciudad, Santa Fé, Rosario, Paraná y muchos otros que no son nombrados como grupos, sino que son personas que se ocupan de la distribución. Tenemos ahora adentro una copia en blanco y negro..

Peter Schumann: ¿De Los Traidores...?

Raymundo Gleyzer: Solamente de Los Traidores. Pero distribuimos también otros films. Distribuimos solamente films políticos que puedan desarrollar un trabajo concreto para el desenvolvimiento del nuevo grupo político, que se llama Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS). Y que este movimiento con la propia constitución del grupo Cine de la Base, es un grupo político, un frente político que será el embrión de la formación del verdadero Frente Nacional de Liberación, que no es el Frente de Liberación Nacional que propone Perón, sino que es el verdadero Frente de Liberación Nacional que se acondicionará para lograr en este país, la Revolución Socialista. Entonces, nuestro proyecto no es lo mismo que el proyecto del General Perón, de toda la burocracia sindical, de la derecha, de todo el gobierno y de toda la burguesía. Tenemos otro proyecto, el nuestro es el de la construcción de la patria socialista y es la medida en la que trabajamos. Trabajamos exclusivamente con la base. Las proyecciones que realizamos son solamente para los obreros, para los campesinos o para intelectuales de izquierda. Si desean ver el film deben ir al barrio y contactarse con la base.

Peter Schumann: ¿Cuáles son las experiencias con la proyección? ¿Hay dificultades, o es verdaderamente libre la Argentina actual?

Raymundo Gleyzer: No, depende de las condiciones de cada lugar porque en este momento existe una represión de características netamente fascistas. El asesinato de militantes con la colocación de bombas en locales de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) y en la Juventud Peronista (JP) que son la expresión un poco más de izquierda del gobierno. También en algunos lugares tenemos cierta dificultad. Por ejemplo, una proyección fue atacada por un grupo fascista y uno de nuestro compañero que estaba en un vehículo fue herido en la cabeza, muy mal, le dispararon con balas de plomo. Por otra parte, tenemos problemas porque nuestra proyección no es clandestina, pero no es para todo el público. Es decir, si existe un trabajo concreto en el barrio obrero, los militantes e ese barrio organizan una proyección y la mayoría de la gente que participa, que no podemos decir que son sólo espectadores, sino que son personas que quieren ver ese material por una cuestión militante, por una cuestión de esclarecimiento. Hicimos proyecciones para 100 personas o para 10 personas. La semana pasada, en un barrio muy combativo, aquí en Buenos Aires con 150 personas. Y en Córdoba se han hecho diversas proyecciones en las fábricas, en una usina ocupada por los trabajadores que vieron centenares de obreros. Es decir, es un film con una táctica concreta, no es un film espectáculo, no es para dar un espectáculo.

Peter Schumann: ¿Cuál es la reacción de los obreros?

Raymundo Gleyzer: La reacción de los obreros es muy buena. Para nosotros que realizamos el film, es una gratificación ver cómo la clase obrera recibe este film. Es muy difícil para este momento porque denuncia a toda la corrupción de la burocracia peronista y, por oposición apoya a las fuerzas de izquierda, dentro y fuera del peronismo. La discusión con los obreros, siempre hay un debate excepto cuando cae la policía. Es que ellos, los obreros, apoyan la tesis del film, que fundamentalmente se basa en que solamente la guerra popular prolongada puede conducirnos a la construcción de la patria socialista. Y que toda esta discusión de la burguesía y de los problemas entre los diferentes grupos peronistas, es decir, de la derecha y las fuerzas de centro izquierda que son la Juventud Peronista y la Juventud Trabajadora Peronista y otros. Pensamos que estos camaradas, que son verdaderos camaradas, y verdaderos militantes, deben reflexionar sobre la situación a la que llegó el jefe de los bandidos, es decir, el General Perón, y comenzar otra línea, una línea política acorde a las necesidades de la base. La necesidad de la base aquí y en todo el mundo es la construcción de la patria socialista.

Peter Schumann: Por extensión ¿hoy hay para mostrar el film una situación de clandestinidad comparable con algunos años atrás con La hora de los hornos?

Raymundo Gleyzer: Es la misma cosa, es decir que la situación de represión no cambió. Cambió solamente la condición....

Peter Schumann: La ideología....

Raymundo Gleyzer: No, yo no pienso eso, porque es la misma ideología. Porque es imposible proyectar un film como Operación Masacre o mismo La hora de los hornos...

Peter Shumann: ¿Pero está en el cine Operación Masacre?

Raymundo Gleyzer: Sí, sí, pero solamente en un cine, en el centro de la Ciudad de Buenos Aires y en otras ciudades del país. Pero yo digo, una proyección como nosotros hacemos, como una acción política en la base, no es posible de realizar con Los Traidores o con La hora de los hornos. No sólo porque La hora de los hornos sea peronista y Los Traidores no lo sea, el problema es que la represión policial o las bandas fascistas, no quieren que la gente se movilice para ver este tipo de films. El hecho es que existe el mismo tipo de represión. Como sabés, ahora están los comisarios Margaride y Villar, uno ha sido represor en la época de Lanusse, es decir es el mismo tipo, la misma persona, el mismo policía, el mismo militar. Entonces uno se pregunta ¿qué es lo que cambió? No cambió nada, la situación es muy complicada, más complicada ahora. Porque existe en la cúspide del gobierno, un grupo de derecha con la misma ideología, con el mismo interés político que la dictadura militar. Es decir, que responde totalmente a los intereses del imperialismo, aunque digan lo contrario. En los hechos la actuación de este gobierno, demuestra que está para instalar aquí, para perpetuar aquí la dominación capitalista, es decir, la dominación imperialista. Entonces, la situación está complicada para La hora de los hornos como para Los Traidores, porque todo el mundo, toda fuerza que quiera una patria socialista, será de la misma manera reprimido.

Peter Schumann: ¿Cuáles son los otros films distribuidos por el Cine de la Base?

Raymundo Gleyzer: Bueno, distribuimos, Informes y testimonios, que trata sobre la tortura, es un film que realizó el grupo Cine de la Base aparte de Los Traidores, el grupo Cine de la Base ya realizó varias películas. Una de ella es Ni olvido ni perdón, una película acerca de la masacre de Trelew donde fueron asesinados 16 guerrilleros en una base naval durante la época de la dictadura.

Peter Schumann: ¿Es un largo metraje?

Raymundo Gleyzer: No es un medio metraje.

Peter Schumann: ¿De cuántos minutos?

Raymundo Gleyzer: De 30 minutos. Que eso sería interesante para que lo pases en Mannheim. Me olvidé de decírtelo...
Después pasamos otra película sobre el Cuarto Congreso del Frente Antiimperialista por el Socialismo, el FAS, que tuvo una evolución muy grande en el último tiempo y aunque no se ha constituido todavía como una organización de masas, como debería ser, como embrión de la formación de un frente muy importante. Distribuimos también otro tipo de películas. También se distribuye México la revolución congelada y Operación Masacre, la versión original sin cortes.

Peter Schumann: ¿Qué partes de esa película están cortadas?

Raymundo Gleyzer: ¿De Operación Masacre?

Peter Schumann: Sí.

Raymundo Gleyzer: Y... toda la referencia a la construcción de la Patria Socialista, todo lo que Cedrón hacía referencia en contra de los militares y en contra del poder de la burguesía. Eso fue cortado en la censura de común acuerdo entre Gettino y Cedrón para no romper el espacio político que ellos querían ganar en ese momento. Pero evidentemente fue ridículo porque el espacio político nunca lo pudieron ganar. Así que de todos modos, esto no sirvió para nada. Sirvió para que se proyecte en los cines. Eso de pronto fue importante, pero quitándole partes importantes. Partes donde se expresaba toda la ideología del film. Así que es una película que está realmente cortada ideológicamente, aunque Gettino y Cedrón digan lo contrario.
Nuestro grupo no es solamente un grupo específicamente cinematográfico, porque en nuestro trabajo se hace también fotonovelas o historietas sobre las diversas realidades. También hacemos un audiovisual y combinación de diapositivas y sonido. Y porque en ciertos lugares no hay posibilidades de aportar un proyector. Por ejemplo, existe entre los indígenas un grupo del norte que proyecta el film en Mataco. Como hay personas que no comprenden bien el castellano, los indígenas lo traducen directamente a la lengua de los Matacos. Es muy interesante traducir porque el jefe de la tribu ¡bahh..!, no es una tribu, son civilizados. Ellos habitan en comunidad, y el jefe de la comunidad tradujo el film directamente al Mataco.

Peter Schumann: Hay una cuestión sobre el film Los Traidores. Allí hay una escena, hay partes, los sueños, estas partes son un poco irritantes, están fuera del estilo general del film. Para mi, nosotros que estudiamos todo el film, un poco durante un seminario en la Academia de Cine en Berlín, dónde había interés de estudiar el ejemplar del cine político, para hacer lo mismo, cine político entre nosotros. Hay siempre irritación en esa escena porque se dice “esto es imposible, está fuera del estilo, no funciona”. Este es el problema: no es problema de estilo, es saber cómo funciona. “¿Por qué él hizo esto?”, se dijo. ¿Por qué usaste algo cómo eso?

Raymundo Gleyzer: ¿Vos decís la parte del cementerio, del entierro?

Peter Schumann: Sí, la escena final.

Raymundo Gleyzer: La mujer muerta, la mujer muerta se cortó ya. Te pido que la cortes en la copia de Berlín, cuando estés allí. El momento cuando él se despierta y se dirige a verla, esa parte debés cortarla. Cortá hasta la parte del café, cuando su amigo, el lugarteniente lo está esperando. Desde allí hasta allí, debés cortarlo. Eso ya no existe y no vale la pena hablar de esto. Ya no existía aún en Pessaro. Se cortó. Se cortó inmediatamente después de Berlín. Para nosotros no existe, solamente en Berlín hay una copia así. En la parte del entierro tenemos el mismo tipo de discusión aquí en la Argentina. No es sólo una discusión berlinesa, es una discusión universal. Uno se pregunta dos cosas, para comprender bien qué pasa en esa situación. Hay una tendencia en nuestro grupo de cortar todo lo que la base rechaza. No hay un problema de personalismo, de arte entre comillas. Eso no existe, este es un film utilitario. Es decir, lo que no sirve, se corta. Los intelectuales dijeron lo mismo que ustedes, que esa parte es de otro estilo, que sea de otro estilo no es gran cosa ya que se trata de un sueño. Entonces, cómo funciona. No es problema de cambiar de estilo porque es deliberado, no es una falla. ¿Cómo reacciona la burguesía, el pequeño burgués, los intelectuales? Ellos dicen: “La clase obrera no puede comprender esto, la clase obrera va quedar un poco sorprendida con esta parte y va cambiar el ritmo que llevaban”. Siempre piensan por la clase obrera y no entienden qué es lo que pasa con la clase obrera.
Nosotros antes de cortarla decidimos que íbamos a proyectar el film para la clase obrera, que es la destinataria. Y la clase obrera se ríe mucho con esa parte porque es una parte donde se ridiculiza al enemigo. Pensamos que durante toda la película hay una carga opresiva muy grande contra la clase obrera, a través de todo lo que la burocracia sindical le hace. El obrero que ve el film, se siente identificado con él, conoce en carne propia toda esa opresión. La siente todos los días en el sindicato, en la fábrica, en los lugares donde vive. Y llega un momento que esa opresión puede ser dañina para él, puede ser contraproducente. Esa parte, en ese lugar, estratégicamente puesta, demuestra que existe un alivio para esta gente. Y gozan y se ríen y se burlan un poco de su enemigo. En la burla y en la risa de los obreros, siempre se ríen muchísimo porque entienden perfectamente bien, está la base del entendimiento, de que a esa fuerza tan grande que es la burocracia sindical, se la puede derrotar. Es decir, es infundirle a los obreros a través de su propia risa, la confianza en su propia fuerza para derrotar al enemigo. ¿Se entiende? ¿Entendiste bien...? Clarito.

Peter Schumann: Sí, clarito.

Raymundo Gleyzer: Entonces, nosotros vemos en todas las proyecciones que los obreros gozan totalmente y se dan cuenta de lo estúpido y de lo tonto de todas las cosas que ahí se dicen y entienden perfectamente de que se trata de un sueño. A lo mejor al principio, no se entiende bien, los primeros diez o quince segundos, veinte. Pero a partir de éstas ridiculeces en esos discursos, que son discursos reales, discursos que dio el Presidente Levingston y el secretario General de la Confederación General del Trabajo (CGT), Rucci, cuando mataron al dirigente sindical Alonso, José Alonso, o sea que esos discursos son tomados de la realidad. Por eso es que nosotros todavía no cortamos el film y pensamos que es una parte muy importante, porque cumple un objetivo político que los intelectuales de la burguesía no alcanzan a comprender. Y tal vez nosotros mismos no entendamos, porque en un principio tuvimos dudas y queríamos cortarlo. Pero luego, vinculado a la experiencia cotidiana de la clase obrera, nos dimos cuenta que eso va quedar ahí para toda la vida.

Peter Schumann: Gracias.